última misión

SAGE

Mi verdadero yo era… impresionante.

La idea no nacía tanto de la vanidad como de una tranquila incredulidad mientras me quedaba mirando el espejo alto: el mismo espejo frente al que había estado incontables veces llevando el rostro de Dora, la piel de Dora, las mentiras cuidadosas de Dora.

M...

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