174: El punto de vista de Ada

En vez de darse cuenta de que no iba a poder entender a ninguno si todos seguían hablando, parecían empeñados en hablar unos encima de otros. Las voces calmadas se volvieron gritos caóticos, y sus rostros enrojecidos me miraban con los ojos desorbitados. Pateé la arena, haciendo que los granos salie...

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