Capítulo 45 Cordura

Me besó. No fue un beso, fue un ataque. Sus labios estaban hirviendo y buscaban los míos con una voracidad que me rompió por dentro. La cordura de la que yo tanto alardeaba se desintegró bajo el chorro de agua fría. Si ella quería el infierno, yo la llevaría allí personalmente.

Le arranqué los ...

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