Capítulo 35

Me detuve frente a mi casa, todavía furiosa por mi encuentro con James y su novia. Salí del coche y entré a la casa.

Cynthia, que estaba saliendo de la cocina, se detuvo al verme.

—Buenos días, señorita Silvana. ¿Apenas llegando?

Asentí, tratando de ocultar mi molestia.

—Sí, tuve que salir corri...

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