capítulo 138

La sugerencia quedó suspendida en el aire entre nosotros, cargada de posibilidad. Mi cara ardía lo suficiente como para combustionar.

Antes de que pudiera averiguar cómo responder, Daniel continuó.

—Creo que necesitamos ponerte en mejor forma.

Parpadeé, el calor en mi rostro intensificándose por...

Inicia sesión y continúa leyendo