capítulo 168

La perspectiva de Emma:

El mundo se redujo al calor de la mano de Daniel en mi cintura, el tenue aroma de su colonia mezclándose con el aire invernal, y el ritmo deliberado de nuestros pasos crujientes sobre parches de hielo en la acera.

—¿A dónde vamos?— pregunté de nuevo, mi aliento empañando el ...

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