El lobo demonio

—Yo... yo... yo... solo...— No pudo continuar su frase. Su cuerpo temblaba violentamente porque tenía demasiado miedo de la figura frente a ella.

Sus ojos y su rostro eran exactamente iguales a los del chico que había conocido en el jardín de lavanda hace cinco años. El príncipe heredero del reino ...

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