Fénix dorado

—Saludos, ¿Princesa Rosalia? Espero que se sienta como en casa en nuestro palacio. Pronto será la hora de la cena, ¡será mejor que se prepare!

—¡B-bueno, Su Majestad!

—Entonces, con su permiso. ¿Nos vemos? —dijo Seraphina mientras dejaba a la Princesa Rosalia, quien estaba muy nerviosa por haberla...

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