Capítulo 111 Capítulo 111.- Nuestro hogar no tiene fronteras

Elena sonrió de una forma oscura y peligrosa. Metió la mano en el bolsillo de su suéter y sacó un pequeño control remoto con una sola tecla verde.

—¿Qué es eso? —pregunté, extrañado.

—El inhibidor de frecuencia que le dimos a la Sra. Rosa antes de ir al barco —dijo ella—. Le pedí que me lo devo...

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