Capítulo 150 Capítulo 150: La Caleta de los Acantilados

El rugido del motor de El Comienzo vibraba en la planta de mis pies mientras cortábamos las olas oscuras del canal secundario. La brisa del amanecer se sentía helada, pero el calor que llevaba por dentro me quemaba el pecho. Elena estaba a mi lado, aferrada a la barandilla de estribor, observando...

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