Capítulo 94 Capítulo 94: La Última Firma

El motor del sedán negro rugía mientras devorábamos la carretera que conducía hacia el puerto de Setúbal. La noche atlántica era cerrada y húmeda. Con una mano mantenía el volante firme y con la otra apretaba los dedos temblorosos de Elena. En el asiento trasero, Leo finalmente se había quedado d...

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