Capítulo 65 Es momento de hablar

Victoria

Bajé las escaleras y salí hasta la terraza. Era consciente de que no podía dejar la hacienda, no hasta que Dante y el grupo lo avalen. Pero necesitaba aire y espacio para alimentar a mi hijo, mis senos se iban a reventar. Y también necesitaba pensar. Me senté en la sala externa de la terra...

Inicia sesión y continúa leyendo