Parte 8 (7)

Sin ningún pariente cercano aún vivo, el Gobernador Babida pensó que sería bueno para su enamorada, la joven afligida Suzie, acompañarlo a Okunde.

—Puedes viajar conmigo a Okunde y dejar este lugar lleno de dolor y pena. Por supuesto, puedes regresar más tarde cuando termines de llorar —dijo el leñ...

Inicia sesión y continúa leyendo