Parte 10 (4)

—¡Dios mío! ¡Qué sol infernal hay allá arriba! —exclamó Babida mientras se refugiaba bajo las refrescantes ramas de la palmera.

—Bueno, me voy a quedar aquí y esperar un rato hasta que la temperatura baje a un nivel soportable —añadió.

El leñador se sentó en la hierba, se recostó contra el tronco ...

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