CAPÍTULO 25:

Jake se sienta y mira la puerta.

—Tal vez debería ir a saludar a tus padres. Sería grosero si no lo hago.

Gimo y lanzo mi pierna sobre su entrepierna, tirando de su cuerpo hacia abajo.

—Cariño, vamos, no quiero ser grosero.

Pongo los ojos en blanco y le beso por toda la cara. Él sonríe y me jala...

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