Capítulo 22 El beso de la tormenta

La tormenta llegó sin nubes. 

Eso fue lo primero que Amara notó. 

No había cielo oscuro sobre el Bosque Blanco. No había relámpagos anunciándose entre montañas, ni viento húmedo trayendo olor a lluvia desde el norte. La luz dorada del santuario seguía latiendo entre las raíces, suave y antigua, como...

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