Capítulo 44 La guerra de las sombras

La primera sombra subió por la escalera como humo con hambre.

No tenía rostro, pero Amara sintió que miraba. No tenía manos, pero rozó las paredes de piedra y dejó marcas negras allí donde pasaba. No tenía voz propia, pero llevaba dentro todos los susurros que la grieta había aprendido durante años...

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