Capítulo 129

Sebastián lo besó, tirándolo hacia sí mismo, sus piernas rodeando su cintura, gimiendo suavemente cuando sintió algo presionando su abdomen.

—Estás bastante caliente esta mañana, cariño —susurró Zeno.

—No solo yo... —Sebastián puso una mano entre ellos y directamente dentro de los pantalones de Ze...

Inicia sesión y continúa leyendo