Capítulo 237

Sol? Listo.

Viento suave? Listo.

Gafas de sol? Listo.

Camisa blanca medio abotonada? Listo.

Pantalones cortos blancos? Listo.

Zeno parecía un millón de dólares mientras estaba de pie frente al arco del museo, absorbiendo el sol y esperando—impacientemente—a su esposo.

Sebastián había ido a...

Inicia sesión y continúa leyendo