Capítulo 316

La puerta de la habitación de Sebastian se abrió, y entraron Zeno y Ken.

—Buenos días, papá —Ken corrió hacia Sebastian, que estaba sentado en el piso, apoyado contra la cama.

—Buenos días, campeón —murmuró Sebastian, abrazando a su hijo mientras sus ojos seguían a un silencioso Zeno que se dirigí...

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