Capítulo 436 La máscara se rompe

Media hora después, en un rincón tranquilo de un café en el centro.

Lila estaba sentada con sus gafas de sol puestas, removiendo perezosamente el café frente a ella. Su postura era relajada, casi lánguida, pero había un frío en su presencia que advertía a los extraños que mantuvieran su distancia.

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