Capítulo 26 (1)

Sarah sacó un pañuelo y se secó las lágrimas. Pensando en la personalidad de Christian, decidió llamarlo primero. Tomó el teléfono y marcó el número de Christian nuevamente.

—Hola, Christian, ¿puedo ir más tarde hoy?

—¿Por qué?

—¡Voy a ver a una buena amiga!

—Mmm…

—¿Puedo ir después del almuerz...

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