Capítulo 28 (2)

Sarah entendía su carácter frío y duro y se preocupaba de que algo le sucediera. De repente agarró la silla de ruedas y lo miró.

—¡Tienes razón! Aunque seamos marido y mujer de nombre, tendré que soportar las críticas del mundo exterior. Pero, ¿sabes… cómo se siente cuando pienso que tendré que viv...

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