Capítulo 34 Mentiras enmascaradas

Zara

Me senté junto al jardín de la Luna en ese momento, rebobinando las palabras de Atlas una y otra vez.

—Hola. Una voz interrumpió mis pensamientos.

Salté cuando Alex se deslizó en el asiento frente a mí, echando su sedoso cabello sobre el hombro. Su perfume se deslizó entre nosotras. Odiaba e...

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