Capítulo 43 Cartas sin respuesta

Los sábados en Blackwood se sentían diferentes.

No más tranquilos. Nunca tranquilos. Pero el ruido se ralentizaba. Los pasillos se silenciaban, vaciándose en el horario más relajado del fin de semana. Los profesores se retiraban a sus torres, dejando solo el eco de pasos distantes. El desayuno sabí...

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