Capítulo 36 Ese vestido provoca problemas

Santino

Cuando cierro la puerta, no puedo evitar ir directo a sus brazos. Le tomo la cara y la beso. Sabe a coco y a chocolate. Mi boca se mueve rápido sobre la suya, como si no pudiera controlar el hambre que tengo adentro. Los dos gemimos en la boca del otro.

—Sal conmigo esta noche —le suel...

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