Capítulo 37 Entre rabia y ganas

Santino

Al acercarme, oigo a uno de los tipos hablar del velero que saca al lago Erie. Mi intuición no falló. Nadie presume de su maldito velero frente a una chica si no está intentando impresionarla o meterse en sus pantalones.

Me pongo al lado de Alexa, le rodeo la cintura con el brazo y la ...

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