La víspera de la batalla: Propósito

—Eres especial, pequeño Ivar. Igual que el destino que te fue concedido.

*Era como mirar el agua más cristalina. Los ojos verdes de su madre se clavaban en los suyos mientras unas manos cálidas le sostenían el rostro. Solo con esas palabras, Freydis, esposa del conde, su madre, *encendió la chisp...

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