Por debajo de la superficie

—¿Sabes disparar?

Rosie me encuentra a solas, con el arco en la mano, apuntando al árbol imponente que tengo enfrente.

—Sí sé —le sonrío, y mis ojos vuelven a las muescas del tronco.

El crujido de sus pasos pasa de un lado y, con calma, al otro, detrás de mí. El aislamiento aquí me resulta famili...

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