Capítulo 48: La guerra ha comenzado

Miré a mis hijos mientras dormían plácidamente uno al lado del otro. Sonreí con amargura y me senté junto a ellos. Toqué el cabello de Mira y sonreí con tristeza.

—No importa lo que pase, tú eres mi única princesa, cariño. Espero que seas feliz y puedas enfrentar todas las dificultades que atravesa...

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