Capítulo 13 Venció el plazo, señor Ferrer.

Ella se apartó sin mirarlo, se bajó el camisón y se acomodó el tirante con manos temblorosas.

—Fue un error. No debió pasar. —Le tembló la voz—. Y ni siquiera nos cuidamos. Ni la otra vez. ¡Dios mío!

Maximiliano le sostuvo la muñeca, firme, sin apretar.

—Tranquila. Me hice la vasectomía. Caso...

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