Capítulo 24 ¿Ya no duda de mí?

Regina miró la pantalla y se le fue toda la sangre de la cara. Observó las imágenes que sacaron del auto, de esa noche que ella se entregó a él ahí dentro.  Se tapó la boca con la mano.

—Dios mío…

—Dicen que ya no quieren dinero. Que el lunes me van a decir lo que quieren.

—¿Y por eso me preguntó...

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