Capítulo 23 Las grietas del Capo

El silencio en el despacho del ala norte de la villa era denso, casi sólido, roto únicamente por el crujido intermitente de los leños que se consumían en la chimenea de mármol. El olor a tabaco de pipa y al whisky de malta que descansaba en mi vaso inundaba el ambiente, pero mi mente seguía fija ...

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