Capítulo 103 No me importa nada

Dmitriy

Escuchar a Maksim no causó nada más que una sonrisa lenta, siniestra y desalmada que se dibujó en mis labios mientras apretaba la empuñadura del arma.

—Que intente detenerme —dije en un tono tan bajo y helado que Maksim dio un paso atrás por instinto—. Hoy no soy su padre, ni el líder de l...

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