Capítulo 119 No te atrevas a dejarme

Kattya

El frío no era una sensación externa, era algo que me estaba calando más allá de los huesos, que se estaba incrustando en lo más profundo de mi ser. 

Abrí los ojos con una lentitud desesperante. Lo primero que percibí fue el olor a gasolina, vi a lo lejos el  humo denso y el metal retorcido...

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