Capítulo 40 Solo eres un estorbo

Nikolay

La noche fue una condena a fuego lento. No pude pegar un solo ojo. El silencio de la habitación, interrumpido únicamente por el sonido desquiciante del reloj de pared, se volvió una tortura que me retorcía mi interior. 

Me pasé horas dando vueltas sobre la cama deshecha, hundiéndome en el ...

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