Capítulo 41 ¡Quiero el divorcio!

Nikolay

Me quedé paralizado en el centro del despacho, con la boca abierta y el corazón latiéndome como un martillo desbocado. Sus palabras fueron una estocada mortal, una condena que me dejó completamente desarmado, sintiendo cómo el poco suelo que me quedaba bajo los pies se derrumbaba para siemp...

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