Capítulo 61 Te daremos nietos pronto

Kattya

El agarre de Dmitriy en mi nuca era como una tenaza de hierro caliente, pero el temblor que me recorría el cuerpo no era solo de miedo. Era una absurda combinación enferma de pavor, adrenalina y esa rendición destructiva que su cercanía siempre me provocaba. 

Sentía el latido frenético ...

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