Capítulo 74 Sálvame

Kattya

Un poco más tarde, un estruendo ensordecedor sonó. Pestañeé despacio, sintiendo los párpados pesados. La vista me daba vueltas y el techo de la habitación giraba en un remolino borroso. De tanto golpear la puerta, de tanto gritar y llorar en medio de la desesperación, la cabeza me había cola...

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