Capítulo 27 Capítulo 27: la jaula de oro.

El eco de mis propias palabras pareció rebotar contra las altísimas paredes de mármol del vestíbulo, perdiendo fuerza hasta convertirse en un susurro patético frente a la inmensidad de aquella mansión. Caleb terminó de descender los escalones de la imponente escalera de caracol con una calma exas...

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