Capítulo 13 La prueba de fuego

Camila llevaba casi dos horas frente a la computadora, puliendo los últimos detalles de la propuesta para los clientes chilenos. Su escritorio, aquel rincón olvidado entre la fotocopiadora y los archivadores, se había convertido en su fortaleza. Tenía los planos desplegados, los cálculos de presupue...

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