Capítulo 103 ¡Esto es por ti!

—Conduce —ordenó al chófer con la voz helada después de sentarse a mi lado—. Al aeropuerto, rápido.

El auto arrancó y yo pegué contra la puerta del lado opuesto, lo más lejos posible de él. 

Mis manos temblaban ante el cúmulo de emociones dentro de mí, quería apartarme de él y llorar al mismo tiem...

Inicia sesión y continúa leyendo