Capítulo 135 Visitas inesperadas

De regreso en la casa se mantuvieron en silencio hasta que bajaron del auto.

—Voy a intentar arreglar la calefacción —le dijo él—. Quédate en el salón si quieres.

—Sí, hace algo de frío.

Arabella sentó en el sofá abrazándose a sí misma pero no pudo evitar seguirlo con la mirada. 

—¿Quieres que te ay...

Inicia sesión y continúa leyendo