Capítulo 138 Contigo… es distinto

—Perdona —susurró Arabella retrocediendo un centímetro.

—No pasa nada.

Pero su voz sonó grave, casi áspera.

Cocinaron en un silencio lleno de una tensión peligrosa que empezaba a parecer más difícil de ignorar. 

Cada instrucción de Matteo era breve, precisa y cada respuesta de ella era tímida. Y sin...

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