Capítulo 158 Escape inmediato

—No dijo cuáles. Solo que nos espera en el café de siempre.

Él asintió, aunque algo en su expresión se tensó.

—Está bien. Pero no nos separamos. Ni un segundo.

Arabella se giró entre sus brazos y le rodeó el cuello con las manos.

—Nunca lo hacemos.

El café del pueblo estaba casi lleno. 

Sof...

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