Capítulo 29 Una vez no es suficiente

Si lengua se deslizó otra vez por mi abertura recorriendo toda mi humedad.

Yo no quería seguir gimiendo, no quería seguirle dando satisfacciones pero él sabía exactamente lo que estaba haciendo.

El placer era demasiado intenso y abrumador como para detenerlo, instintivamente mis piernas se abriero...

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