Capítulo 294

La salida del santuario de caimanes ocurrió sin prisa, como todo en ese territorio parecía suceder. Los jeeps avanzaban lentamente por el estrecho sendero, dejando atrás el oscuro espejo del agua donde ojos antiguos continuaban observando, inmóviles, pacientes, eternos. Ariel mantuvo su mirada fija ...

Inicia sesión y continúa leyendo