Capítulo 296

El silencio que siguió al disparo aún vibraba en el aire cuando el lejano rugido de un motor comenzó a infiltrarse en el paisaje, primero como un murmullo ajeno a ese entorno primitivo, luego como una presencia cada vez más concreta. Ariel lo notó antes que nadie. No giró el rostro de inmediato, sol...

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