Capítulo 17

Todavía podía escuchar la risa de Ronaldo, tan aguda y fría como el aire nocturno que nos rodeaba. Estaba furioso, mirando a Lucas con una rabia calculadora y fría que me atravesaba la carne como una navaja.

En mis brazos, los archivos que habíamos recuperado con éxito se sentían como un peso muert...

Inicia sesión y continúa leyendo