Capítulo 32

En el gran comedor, las arañas de cristal brillaban, bañando suavemente con luz dorada los alrededores extravagantes. En la mesa, los mejores cubiertos resplandecían y estaban perfectamente alineados con los delicados platos de porcelana. Los camareros llenaban con gracia las copas de champán, traía...

Inicia sesión y continúa leyendo